El concepto de caricia en el Análisis Transaccional hace alusión al reconocimiento de la existencia del otro. Desde que nacemos tenemos la necesidad de sentirnos reconocidos y valorados por las personas que nos rodean. No obstante, es habitual encontrarnos con personas que, debido a la falta de caricias positivas a lo largo de su vida y, especialmente durante su infancia, han desarrollado alteraciones emocionales y orgánicas graves que les impiden relacionarse con el entorno y con ellos mismos de una forma saludable.

En consulta nos encontramos con muchísimos padres y madres que sienten frustración en el trato con sus hijos, habitualmente cuando estos son desobedientes o ´revoltosos´. Quizá comprendiendo cómo se relacionan con sus hijos y qué es lo que buscan estos a través de sus conductas, puedan encontrar un camino más enriquecedor en la relación con los hijos.

Para poder comprender la necesidad de las caricias en todo ser humano, es fundamental conocer antes qué tipos de caricias existen y cómo nos afectan a nuestro desarrollo tanto cognitivo como emocional.

 

 

Para concluir, es fundamental identificar qué tipo de caricias hemos obtenido en nuestra infancia, cómo las obtenemos ahora y también cómo las aportamos a nuestro entorno. Es probable que en nuestra vida adulta no sólo estemos reproduciendo la forma de buscar caricias que hayamos desarrollado durante nuestra infancia sino también la forma de darlas.

Escrito por Ana Gaudioso psicóloga del equipo NB.