Acompañamos procesos de duelo por la pérdida de un familiar, pareja o persona cercana. Con experiencia clínica y un enfoque integrador, trabajamos para que el dolor deje de desbordarte y puedas recuperar estabilidad, paso a paso.
Si sientes que necesitas apoyo profesional en este momento, podemos acompañarte. Escríbenos y damos el primer paso con calma.
¿Sientes que el dolor no disminuye aunque el tiempo pase?, ¿Te cuesta hablar de lo que ocurrió sin que te desborde o sin quedarte en blanco?, ¿Notas que por fuera “funcionas”, pero por dentro algo se rompió y no termina de recolocarse?, ¿Te pesa la sensación de que los demás esperan que ya estés bien, y tú no puedes forzarlo?, el duelo no es una línea recta ni una prueba de fortaleza. Es una respuesta humana, profundamente íntima ante una pérdida significativa. A veces avanza con altibajos; otras, se queda atascado entre el impacto, la culpa, la rabia o la sensación de ir en automático. No significa que lo estés haciendo “mal”: significa que tu sistema emocional está intentando adaptarse a algo que de verdad importa.
Somos psicólogos especialistas en duelo en Madrid, con experiencia clínica acompañando duelos recientes, cronificados y duelos que se han complicado por el contexto de la pérdida o por cómo te ha afectado.
Por eso trabajamos desde la especialización. Nuestro objetivo no es que “se te pase” rápido, sino ayudarte a sostener el dolor con seguridad, entender qué lo mantiene bloqueado y recuperar un lugar interno desde el que puedas seguir viviendo sin traicionarte.
Si sientes que necesitas apoyo profesional en este momento, podemos acompañarte. Sin prisa, sin presión, y respetando tu ritmo.

Calle General Ricardos 127 (Metro Urgel), Planta 1ª, 28019

El duelo, en psicología, es el proceso de adaptación que aparece cuando vivimos una pérdida significativa. A veces es una muerte; otras, una ruptura, un cambio de vida, una pérdida de salud, un embarazo que no llega, una mudanza o incluso una relación que se rompe “aunque siga habiendo contacto”. La clave no es el “tipo” de pérdida, sino el impacto: cuando algo importante ya no está (o ya no es como era), el sistema emocional necesita recolocarse.
Puedes estar en duelo si notas dolor persistente, sensación de vacío, irritabilidad o culpa, rumiación (“y si hubiera…”), dificultad para concentrarte, cambios en sueño/apetito, necesidad de evitar recuerdos o, al contrario, quedarte enganchado/a a ellos. También es común sentirte “en automático” o desconectado/a: no significa frialdad, a veces es protección.
Según la psicología, se describen distintos duelos: duelo normal (con altibajos), anticipado (cuando la pérdida se espera), no reconocido (cuando el entorno minimiza la pérdida, como algunas rupturas), ambiguo (sin cierre claro), traumático (si hubo impacto o circunstancias muy duras) y duelo complicado o prolongado (cuando el proceso se bloquea y la vida se queda en pausa).
Pero entender el duelo es solo una parte. Lo que realmente marca la diferencia es cómo se acompaña ese dolor para que no tengas que sostenerlo a solas.
Cada duelo es distinto, pero hay temas que se repiten. Acompañamos el dolor sin juzgarlo, y trabajamos la culpa (lo que hiciste, lo que no hiciste, lo que crees que “deberías” haber sentido). Si aparece ansiedad, abordamos el cuerpo y los pensamientos que la alimentan: insomnio, alerta constante, miedo a derrumbarte. También damos espacio al vacío y a esa sensación de desconexión o “ir en automático”, y al enfado —con la vida, con la persona, con uno mismo— que a veces asusta porque no encaja con la idea de “querer”. Además, en duelos por ruptura, solemos trabajar el apego, la dependencia emocional, el contacto intermitente y la reconstrucción de identidad cuando la relación era un eje central.
Pero hablar de lo que duele es solo una parte. Lo importante es que ese dolor empiece a ser más llevadero y menos solitario.
Cuando el duelo se acompaña de forma adecuada, no desaparece la pérdida, pero sí cambia tu relación con ella. Empiezas a notar más momentos de estabilidad, baja la sensación de desbordamiento, y aparece un espacio interno para recordar sin romperte (o para no evitarlo todo el tiempo). Se reduce la rumiación, se ordenan emociones contradictorias y recuperas capacidad para descansar, concentrarte y vincularte. En vez de vivir “antes o después” de lo ocurrido, vas pudiendo integrar la experiencia en tu historia, sin que marque cada decisión.

“Superar” un duelo no es pasar página como si nada hubiera ocurrido. En terapia lo entendemos como dejar de pelearte con lo que sientes y recuperar la capacidad de vivir con esa pérdida sin que lo ocupe todo. Como ya hemos visto antes, el objetivo no es acelerar tu proceso, sino acompañarlo con criterio clínico y un ritmo que puedas sostener.
Empezamos entendiendo qué está sosteniendo el bloqueo ahora: la culpa, la ansiedad, el impacto de lo ocurrido, la evitación o la sensación de ir “en automático”. Desde ahí, marcamos objetivos realistas y un ritmo de trabajo que puedas sostener.
Si estás en Madrid y sientes que te vendría bien hacerlo acompañado/a, puedes venir a nuestro centro. Damos ese primer paso contigo, con tranquilidad.
70€ por sesión
4 sesiones de terapia psicológica
Duración: 55 minutos
Pago en clínicas a primeros de mes
Por sesión individual
1 sesión de terapia
Duración 55 minutos
**Cambio de tarifa el 01/01/26 : 80 euros
Anulación +24h