A veces no hace falta un diagnóstico para pedir ayuda. Basta con esa sensación de fondo: “algo le pasa, pero no sé cómo acompañarle.”
Si te lo estás preguntando, no es casualidad. Muchos padres llegan aquí con dudas, pero también con una sensación clara: algo ha cambiado y no sabes si esperar o pedir ayuda. ¿Tu hijo ha cambiado de forma brusca en su comportamiento? ¿Está más irritable, triste, ansioso o “apagado”? ¿Hay rabietas, enfados o conflictos que antes no eran así? ¿Le cuesta dormir, tiene miedos intensos o evita el colegio o separarse de ti? ¿El colegio os ha avisado por rendimiento, conducta, aislamiento o problemas con otros niños? ¿Sientes que le pasa algo pero no sabe explicarlo? ¿Ya ha ido a terapia y no veis avances o no os han dado un plan claro? Y si te preocupa algo más serio, como bullying u otra situación delicada, es aún más importante valorarlo. Aquí puedes salir de dudas sin juicio: evaluamos qué hay detrás de lo que se ve y te proponemos un plan claro para ayudarle.
Sabemos lo que se siente cuando algo no va bien con tu hijo. En NB Psicología somos un equipo especializado en terapia infantil y familiar, con amplia experiencia en casos reales. Nos implicamos de verdad: evaluación clara, herramientas prácticas y seguimiento. Cuéntanos tu caso y reservamos cita.

Calle General Ricardos 127 (Metro Urgel), Planta 1ª, 28019
Sabemos que decidirlo cuesta pero en esta proceso os ayudamos a entender qué le pasa, ordenar lo que piensa y siente, y darle herramientas que le acompañen toda la vida. Ya hemos ayudado a muchas familias en situaciones parecidas: tráelo y lo vemos juntos.
Cambios de conducta: más enfados, impulsividad, agresividad, desafío constante o “explota por todo”.
Cambios emocionales: tristeza, irritabilidad, apatía, llanto fácil o se muestra “apagado”.
Ansiedad en niños: miedos intensos, nervios, preocupación constante, necesidad de control o evitación.
Problemas en el colegio: bajada de rendimiento, rechazo a ir, quejas recurrentes, conflictos o aislamiento.
Dificultades para dormir: pesadillas, despertares, miedo a dormir solo o regresiones nocturnas.
Síntomas físicos sin causa médica clara: dolor de barriga/cabeza, náuseas, tensión… sobre todo en días de cole o cambios.
Regresiones: vuelve a conductas más infantiles (pipí, dependencia, miedo a separarse) tras un evento o etapa.
Baja autoestima y autocrítica: “soy malo”, “no valgo”, se frustra con facilidad o evita intentar cosas nuevas.
Problemas de relación: no encaja, se aísla, le cuesta hacer amigos o sufre por rechazo.
Eventos vitales que remueven: separación, duelo, mudanza, nacimiento de un hermano, cambios familiares.
Una guía sencilla para decidir sin darle más vueltas:
Si esto dura varias semanas, va a más o os está desbordando, una evaluación con un equipo de terapia infantil puede ahorrar mucho sufrimiento innecesario y daros un plan claro.
En NB Psicología no nos quedamos en “lo que hace”, buscamos el “por qué” para brindarte las herramientas para trabajar en estos casos.
Tenemos experiencia real trabajando con niños y familias, y buenos resultados identificando la raíz del problema y proporcionando herramientas concretas para mejorar en casa y en el colegio.
70€ por sesión
4 sesiones de terapia psicológica
Duración: 55 minutos
Pago en clínicas a primeros de mes
Por sesión individual
1 sesión de terapia
Duración 55 minutos
**Cambio de tarifa el 01/01/26 : 80 euros
Anulación +24h
Con el niño trabajamos con herramientas adaptadas a su edad: juego, dibujo y dinámicas. Observamos cómo se expresa, cómo regula emociones y qué le está costando en su día a día.

Escuchamos qué está pasando, desde cuándo y en qué momentos aparece. Te hacemos preguntas concretas para entender el contexto (casa, cole, cambios recientes).

Con el niño trabajamos con herramientas adaptadas a su edad: juego, dibujo y dinámicas.

Te devolvemos una explicación clara y comprensible: qué puede haber detrás de lo que ves y qué objetivos vamos a trabajar.

Diseñamos un plan a medida: qué haremos en sesión, qué pautas os lleváis a casa y cómo coordinamos si hace falta con el colegio.

Si estás buscando terapia psicológica infantil, suele ser porque algo está afectando a su día a día (y al vuestro). Estos son algunos de los motivos más habituales por los que las familias nos contactan:
Ansiedad infantil: preocupación constante, nervios, evitación, necesidad de control.
Miedos y fobias: oscuridad, dormir solo, separarse, ir al colegio, etc.
Rabietas intensas y problemas de conducta: enfados frecuentes, impulsividad, agresividad o desafío.
Baja autoestima y frustración: se exige mucho, se bloquea, miedo a equivocarse, “no puedo”.
Tristeza, apatía o cambios emocionales: llanto, irritabilidad, pérdida de interés.
Dificultades de regulación emocional: le cuesta calmarse, pasa de 0 a 100, se desborda.
Problemas en el colegio: rechazo escolar, bajada de rendimiento, conflictos, aislamiento.
Habilidades sociales: timidez extrema, dificultad para relacionarse, sentirse “fuera de lugar”.
Problemas de sueño: pesadillas, despertares, miedo nocturno, dependencia para dormirse.
Adaptación a cambios: separación de padres, duelo, mudanza, nacimiento de un hermano.
Tics, manías o conductas repetitivas cuando están ligados a ansiedad o tensión.
Regresiones (pipí, dependencia, miedos) tras una etapa difícil o estresante.
Y si lo que te preocupa es algo más delicado, como acoso escolar (bullying), abuso o la sospecha de algún trastorno del desarrollo o emocional, también podemos valorarlo con un equipo especializado y orientarte con claridad.
Si estás buscando terapia psicológica infantil, suele ser porque algo está afectando a su día a día (y al vuestro). Estos son algunos de los motivos más habituales por los que las familias nos contactan:
Ansiedad infantil: preocupación constante, nervios, evitación, necesidad de control.
Miedos y fobias: oscuridad, dormir solo, separarse, ir al colegio, etc.
Rabietas intensas y problemas de conducta: enfados frecuentes, impulsividad, agresividad o desafío.
Baja autoestima y frustración: se exige mucho, se bloquea, miedo a equivocarse, “no puedo”.
Tristeza, apatía o cambios emocionales: llanto, irritabilidad, pérdida de interés.
Dificultades de regulación emocional: le cuesta calmarse, pasa de 0 a 100, se desborda.
Problemas en el colegio: rechazo escolar, bajada de rendimiento, conflictos, aislamiento.
Habilidades sociales: timidez extrema, dificultad para relacionarse, sentirse “fuera de lugar”.
Problemas de sueño: pesadillas, despertares, miedo nocturno, dependencia para dormirse.
Adaptación a cambios: separación de padres, duelo, mudanza, nacimiento de un hermano.
Tics, manías o conductas repetitivas cuando están ligados a ansiedad o tensión.
Regresiones (pipí, dependencia, miedos) tras una etapa difícil o estresante.
Y si lo que te preocupa es algo más delicado, como acoso escolar (bullying), abuso o la sospecha de algún trastorno del desarrollo o emocional, también podemos valorarlo con un equipo especializado y orientarte con claridad.
La infancia es una etapa de desarrollo en la que las emociones y la conducta todavía se están formando. Por eso, en terapia infantil trabajamos de forma práctica y adaptada a la edad, para que el niño pueda expresar lo que le pasa de manera segura (a menudo a través del juego) y para que la familia tenga pautas claras para acompañarle en casa y en el colegio. A continuación te contamos las herramientas que solemos utilizar y en qué casos ayudan más.
En NB Psicología estamos comprometidos no solo con el bienestar del niño, sino con la armonía de toda la familia. A través de un abordaje integral y con una mirada siempre puesta en lo único de cada niño y cada familia.
Es recomendable buscar ayuda psicológica cuando el comportamiento o las emociones de tu hijo te preocupan. Algunas señales comunes incluyen:
A diferencia de la terapia con adultos, las sesiones con niños se centran en el juego como herramienta principal. El juego es el lenguaje natural de los niños y a través de él expresan sus miedos, conflictos y deseos. Nuestros psicólogos utilizan juegos, dibujos y cuentos para entender su mundo interno y ayudarles a procesar sus emociones. Es un espacio seguro donde el niño se siente escuchado y libre para ser él mismo.
Sí, la participación de los padres es fundamental. El psicólogo mantendrá reuniones periódicas con vosotros para:
Entender la situación familiar y el contexto del niño.
Compartir los avances y las dinámicas que se observan en terapia.
Ofrecer pautas y estrategias para aplicar en casa.
La terapia infantil no solo trata al niño, sino que también ofrece herramientas a la familia para mejorar la comunicación y la convivencia.
En NB Psicología, utilizamos un enfoque integrador, adaptado a la psicología infantil. No nos limitamos a una sola metodología; combinamos técnicas de la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) con enfoques como la terapia sistémica, la terapia del juego y la terapia de apego. Esta flexibilidad nos permite crear un plan de tratamiento único y eficaz para cada niño y su familia, abordando tanto los síntomas como las causas subyacentes.
La duración de la terapia infantil varía según cada caso. Depende de la edad del niño, del problema a tratar y de la implicación familiar. Nuestro objetivo es que el niño alcance sus metas y se sienta bien lo antes posible, para que pueda volver a disfrutar de su infancia con confianza y herramientas para el futuro.
Nuestra especialización en psicología infantil nos permite comprender el mundo emocional de los más pequeños de una forma cercana y adaptada a su edad. Combinamos formación sólida con años de experiencia clínica, lo que nos convierte en un centro de referencia para familias que buscan apoyo profesional en el desarrollo de sus hijos.
Dependiendo de las necesidades, podemos trabajar con niños desde edades tempranas, incluso en la etapa preescolar. Nuestros psicólogos infantiles adaptan las herramientas y técnicas (juego, dibujo, cuentos, dinámicas familiares) a cada etapa evolutiva, asegurando que el niño se sienta comprendido y acompañado.
Estamos especializados en el tratamiento de los principales problemas emocionales y conductuales en la infancia: ansiedad, miedos, problemas de conducta, dificultades de aprendizaje, autoestima, trastornos del sueño y adaptación a cambios familiares. Nuestro equipo diseña cada intervención pensando en las necesidades específicas de los niños y sus familias.
La infancia es una etapa clave en el desarrollo emocional y social. Contar con psicólogos especializados en niños garantiza una intervención ajustada a su forma de ver y entender el mundo. Esto permite resolver los problemas actuales y, además, prevenir dificultades en la adolescencia y la vida adulta.
Sí. Parte de nuestra especialización en terapia infantil consiste en trabajar también con los padres. Os proporcionamos pautas y estrategias claras para apoyar a vuestros hijos desde casa, reforzando el proceso terapéutico y mejorando la convivencia familiar.